Constructora en Menorca
Constructora en Menorca

Construcción de casas, edificios y villas en Menorca

Los incendios son una de las mayores catástrofes que le pueden ocurrir a un edificio. Puede suponer la destrucción total del inmueble y todo lo que haya dentro, en el peor de los casos, vidas humanas. Además, se han incrementado en los últimos años en ciudades como Madrid, Menorca o Barcelona.

La buena noticia es que se trata de una situación que se puede prevenir con una edificación adecuada y su correcto mantenimiento.

Muchas personas tienen nociones de actuación ante incendios a posteriori, lo cual es muy importante, sin embargo, es fundamental establecer también medidas tanto de prevención como de mantenimiento para evitar que ocurra.

Una de las claves de esta precaución, comienza antes incluso de empezar a construir. Esta será una misión que deberá ser atendida por los mismos profesionales de la construcción que se encargarán de ello.

Son varios los factores a tener en cuenta desde un primer momento: diseño de la edificación, lugar elegido para ello, sitios de almacenaje, construcción y, por supuesto, los factores humanos.

Los materiales deben ser completamente ignífugos para minimizar los riesgos al máximo. También resistentes para evitar que el fuego provoque colapso de la estructura del edificio. Durante la construcción también ocurren muchos accidentes evitables si se tiene cuidado con los materiales más propensos a arder.

También los materiales más externos pueden ayudarnos a evitar estas situaciones, pudiendo utilizar pinturas intumescentes para decorar nuestro hogar.

Especial cuidado se debe tener a la hora de realizar la instalación eléctrica y de los sistemas de calefacción, especialmente si son de gas. Hay que tener muy presente que una gran parte de los incendios caseros han sido provocados por fuentes emisoras de calor: estufa, microondas, vitrocerámica, etc.

Tanto en la cocina (principal habitáculo donde se producen los incendios en las casas) como en otras habitaciones con calentadores de algún tipo, deben disponer de una ventilación adecuada que comunique preferentemente con el exterior. De esta manera se pueden reducir los riesgos de sufrir una intoxicación por el gas. No hay que olvidar que la mayor parte de las muertes provocadas por incendios en los domicilios no se produce por las quemaduras, sino por intoxicación de gases como el dióxido de carbono.

Es importante una instalación eléctrica profesional, ya que la electricidad de las viviendas es el principal foco originador de estos accidentes. También conviene que el propietario no sobresature la conexión eléctrica enchufando más aparatos electrónicos de los que dicha instalación puede aguantar.

Se debe facilitar el fácil acceso en los edificios a los instrumentos de reducción del fuego, tales como extintores. Es recomendado incluir al menos uno por piso, cerca de la puerta de salida de cada hogar.

También es importante una sencilla accesibilidad a las salidas principales, así como a las salidas de emergencia.

Por último, en el momento de colocar los electrodomésticos, observe que se facilite la ventilación de sus motores.

Si tenemos instalaciones de gasóleo, conviene realizar un mantenimiento preventivo de manera regular.

Existen varias empresas que pueden proporcionar un sistema de protección contra incendios, así como ayudarnos a llevar un control preventivo de estas situaciones. Para ello nos podemos valer de los siguientes elementos: sistemas de detección de incendios, detectores de gases o sistemas de evacuación por comandos de voz.

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